
Es el mejor compañero en cualquier ocasión. No discute, no repela, simplemente se conforma con ver como se le extingue la vida poco a poco cada vez que tú y yo queremos.
Con café, con mate, con la soledad, en una conversación, con alcohol!!!...
Es una mierda e igual él lo sabe, pero ¡que falta hace!. Tú no lo tomes, sólo invertiras dinero y dañaras tu cuerpo. ¿No que era tan bueno? si, de eso no me queda la menor duda, pero todo placer tiene su precio; es como querer andar por la vida robando cosas y esperando que nunca se te pierdan las llaves.
En este momento prendo uno, es el décimo en la lista de hoy. Mañana serán otros 10, 15 ó 30, da igual.
Sólo de saber como queda mi cuerpo cada vez que consumo otro me da miedo, pero igual no pienso dejarlo, no es que no pueda, simplemente no quiero!
El precio es el mismo, nosotros lo notamos la diferencia porque pagamos por él, sin embargo lo que el físico paga es mucho más alto pues sea la denominación que sea nos hace pedazos poco a poco.
He sabido de personas que lo dejan por voluntad propia, otras por recomendación médica (lo cual espero que no me pase, aunque conforme pasa el tiempo se que se acerca cada vez más ese momento).
Ahhh... que rico me sabe cada vez que mis pulmones se inflan con su humo!. Lo malo viene cuando en la noche la tos me despierta gracias a mi obstinencia por seguirlo consumiendo.
¿Qué haríamos sin ti?... algunos volvernos locos estoy seguro, otros por fin descansarían!
1 comentario:
seguro estoy, que el puto cigarro me quitó el aire por un día.
Me he fumado dos o tres en reuniones, por aquello de la tentación, pero creeme, que por ese día sin aire y por como me sentí en estos días mejor lo dejo para siempre.
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